Informes recientes detallan una campaña activa de exposición de credenciales denominada "FortiBleed" que ataca los firewalls FortiGate conectados a internet. Esta actividad utiliza una herramienta personalizada, conocida como FortiGateSniffer, que permite a los atacantes obtener información confidencial, como credenciales VPN y datos de sesión de los dispositivos afectados.
¿Cuál es la amenaza?
FortiBleed es una campaña activa de robo de credenciales dirigida a los firewalls y VPN FortiGate conectados a internet. Los atacantes se centran en extraer información confidencial de autenticación directamente del dispositivo, en lugar de comprometer los equipos individuales.
La clave de la campaña reside en una herramienta personalizada conocida como FortiGateSniffer. Esta herramienta está diseñada para recopilar credenciales VPN, cookies de sesión y tokens de autenticación a medida que el sistema operativo de FortiGate los procesa. En lugar de explotar una única vulnerabilidad de día cero, los atacantes combinan vulnerabilidades previamente divulgadas, servicios de administración expuestos y credenciales débiles o reutilizadas. Este enfoque les permite obtener acceso inicial al dispositivo.
Una vez obtenido el acceso, los atacantes utilizan FortiGateSniffer o técnicas similares para interceptar los datos de autenticación en la memoria o durante los flujos de inicio de sesión de la VPN. A medida que los usuarios remotos se autentican en la VPN SSL u otros servicios de acceso, la herramienta captura las credenciales antes de que el sistema las proteja o descarte por completo.
En algunos casos, los atacantes pueden extraer información de sesión almacenada en caché. Esto les permite reutilizar sesiones VPN activas sin necesidad de volver a autenticarse. Esta técnica es particularmente sigilosa, ya que no requiere malware persistente en los dispositivos de los usuarios. Además, puede operar dentro de los procesos normales de autenticación y registro del firewall.
Tras obtener las credenciales, los atacantes recurren a la repetición y persistencia de credenciales. Los nombres de usuario y contraseñas de VPN robados se utilizan para establecer conexiones VPN legítimas. Estas conexiones suelen originarse en una infraestructura similar a la de los equipos de trabajo remotos habituales de la organización.
Dado que los atacantes utilizan credenciales válidas, es posible que los controles de seguridad no detecten la actividad como sospechosa. A partir de ahí, pueden enumerar redes internas, acceder a recursos compartidos de archivos y aplicaciones internas, e implementar herramientas adicionales. Este enfoque permite a los ciberdelincuentes mantener un acceso prolongado y discreto al entorno. Además, les ayuda a eludir los mecanismos de detección tradicionales, que se centran en intrusiones basadas en exploits en lugar de en el abuso de credenciales.
¿Por qué es digno de mención?
Este informe de amenazas es relevante porque apunta a la infraestructura de seguridad perimetral. Estos sistemas suelen gozar de confianza implícita y se les otorga un amplio acceso a las redes internas. La vulneración de un firewall o un dispositivo VPN puede socavar una de las capas de seguridad más críticas y reducir la eficacia de las defensas posteriores.
Además, FortiBleed destaca el riesgo constante que supone la obtención de credenciales en el perímetro de la red. Esto sigue siendo cierto incluso en ausencia de una nueva vulnerabilidad de día cero. Al aprovechar los servicios expuestos y las debilidades previamente conocidas, los atacantes pueden obtener credenciales válidas de forma silenciosa y reutilizarlas para obtener acceso a largo plazo. Esto dificulta la detección en comparación con los ataques tradicionales de fuerza bruta o basados en exploits.
¿Cuál es la exposición o el riesgo?
Las organizaciones que utilizan dispositivos FortiGate con acceso a internet corren el riesgo de sufrir filtraciones de credenciales y accesos no autorizados a la red. En algunas configuraciones, las credenciales VPN o administrativas robadas pueden utilizarse para eludir la autenticación multifactor. Además, pueden permitir el movimiento lateral y facilitar la exfiltración de datos o la implementación de ransomware.
Dado que los atacantes suelen autenticarse con credenciales válidas, la actividad maliciosa puede parecer legítima. Esto puede aumentar el tiempo de permanencia del atacante y amplificar el impacto de una brecha de seguridad.
El futuro de la seguridad comienza antes del malware
- Actualizaciones y parches: Asegúrese de que los dispositivos FortiGate ejecuten las versiones más recientes de FortiOS.
- Restringir el acceso de administración: Desactive la exposición a Internet de las interfaces administrativas y limite el acceso a rangos de IP de confianza.
- Rotar credenciales: Restablezca las credenciales de la VPN, de la cuenta administrativa y de la cuenta de servicio, especialmente si se sospecha de una posible exposición.
- Implementar la autenticación multifactor: Exigir la autenticación multifactor para el acceso VPN y administrativo.
- Segmentación de red: Limite el acceso de los usuarios de VPN únicamente a los recursos internos necesarios.
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